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El calor y los discos duros, pésimos compañeros de oficina

Julio 2006

La Flecha

En los meses estivales de verano, durante Junio, Julio y Agosto se producen aumentos de temperatura y olas de calor que, por diversas razones, pueden provocar que nuestro disco duro deje de trabajar correctamente y dejemos de acceder a los datos que contiene.

Esta avería, que comúnmente denominamos como “Descompensación térmica” aumenta considerablemente durante los meses de verano. Según datos de Recovery Labs, durante 2005, el 18,5% de los discos duros que entraron en el laboratorio, sufrían una avería de descompensación térmica, de los cuales casi el 70% entraron durante los meses estivales de verano.

Muchos son los síntomas que nos indican que un disco duro no está funcionando correctamente por causas derivadas de la temperatura, identificar el problema a tiempo e incluso intentar evitarlo puede ahorrarnos un gran problema o incluso que perdamos unos datos muy importantes para nosotros o nuestra organización.

 

Descompensación Térmica

Son múltiples los síntomas que indican que el disco no funciona bien por causas derivadas de la temperatura.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que, un disco duro, es un equipo de precisión que, para su correcto funcionamiento, multitud de piezas mecánicas deben funcionar correctamente y coordinadas unas con otras. Una desviación mecánica en cualquiera de ellas puede causar que no sea posible leer una información previamente almacenada en el disco.

Cualquier pieza mecánica está diseñada para un óptimo funcionamiento en un rango específico de temperatura, hacer funcionar el equipo a una temperatura superior para la que ha sido diseñada causará un estrés y desgaste que puede reducir su vida útil. Dicho estrés será mayor cuando la temperatura de funcionamiento varíe bruscamente en corto espacio de tiempo.

Expongamos el siguiente ejemplo:

En verano, es muy normal que durante la jornada laboral el aire acondicionado mantiene las oficinas a una temperatura ambiente de, por ejemplo, 21 grados. Al finalizar la jornada normalmente se desconecta el aire acondicionado pero no los ordenadores, como está siendo cada vez más habitual sobre todo en ambientes domésticos, en pocos minutos podremos pasar a una temperatura ambiente de 40 grados. Repitiendo el mismo ciclo día tras día.

 

Explicación del problema:

Vamos a intentar explicar de una forma más sencilla la causa por la cual no se pueden leer los datos de un dispositivo con esta avería. Para ello vamos a tomar un ejemplo más ilustrativo: los discos de vinilo de los antiguos tocadiscos.

Imaginemos por un momento que ponemos un disco de vinilo para escuchar una determinada canción. Situamos el disco en el plato, éste comienza a girar, y colocamos la aguja lectora en la pista correspondiente a la canción que queremos oír. En el momento en el cual la aguja toca el disco comienza a sonar la canción. Ahora bien, ¿Qué ocurriría si ese disco hubiese estado expuesto al sol y se hubiese doblado? Probablemente el surco de la pista ya no formaría una espiral perfecta si no que tendría deformaciones pudiendo, en algún caso, hacer que la aguja salte a pistas adyacentes sin conseguir escuchar la canción deseada correctamente.

Y lo mismo ocurriría si es la aguja la pieza que se desequilibra.

Una deformación o desajuste en cualquiera de las piezas internas de un disco provoca que la cabeza lectora no se posicione correctamente sobre el sector que fue previamente escrito impidiendo el acceso a esos datos.

 

¿Se puede recuperar la información de un dispositivo con descompensación térmica?

La respuesta es que sí se puede recuperar la información. Para identificar correctamente el origen del problema es necesario realizar la apertura de la tapa del disco. Para realizar esta apertura es necesario hacerlo en las condiciones adecuadas de limpieza de ambiente en el interior de una sala limpia. Hay que tener en cuenta que la cabeza de Lectura/Escritura no toca el disco cuando éste está girando a gran velocidad; por el contrario, flota sobre una capa de aire extremadamente delgada (10 millonésimas de pulgada).

A continuación debemos ir modificando las condiciones de torsión y temperatura para las cuales se consigue el alineamiento justo entre cabeza lectora y datos almacenados. Puede darse el caso que haya que ir modificando esos parámetros en función de la zona del disco sobre la que se esté trabajando. Esto hace que esta operación no sea rápida y sencilla en algunos de los casos más complejos.

 

Más problemas de pérdidas de datos causados por las altas temperaturas

Como hemos visto, las altas temperaturas son uno de los grandes enemigos de los discos duros. Y no sólo por la descompensación térmica ya que, las altas temperaturas son la causa indirecta de otro tipo de averías que se producen en nuestros equipos. Cuando se producen olas de calor, generalmente se produce a su vez un incremento espectacular en el uso de la electricidad. Esta demanda puntual de electricidad se debe al uso de los aparatos de aire acondicionado. A mayor calor, mayor potencia requerida por el uso de este tipo de aparatos. Ya hemos explicado la problemática de los cambios de temperatura en un determinado ambiente. Pero ahora nos encontramos con algo diferente, y es que la tremenda demanda de electricidad solicitada, en algunas ocasiones, puede llegar a causar incidencias en el suministro eléctrico que llega a nuestra toma de red eléctrica como pueden ser, apagones repentinos, subidas, bajadas o picos en la tensión suministrada. Cuando se producen estas situaciones, nuestros aparatos eléctricos se encuentran ante el riesgo de sufrir averías en sus circuitos electrónicos que trágicamente desembocan en un mal funcionamiento o una parada repentina haciendo que el electrodoméstico deje de funcionar.

En el caso de los ordenadores ocurre exactamente lo mismo, de hecho durante 2005, los dispositivos con avería electrónica supusieron el 19,55% del total de todos los dispositivos recibidos. Por delante incluso que las averías por descompensación térmica.

 

Consejos

Para protegernos frente a las altas temperaturas hay que tomar como máxima que hay que conseguir que el aire acumulado en el interior de la caja de nuestro ordenador sea evacuado correctamente y sustituido por aire de una temperatura menor. Los ordenadores “de marca” suelen estar bien preparados para que este flujo de aire se produzca adecuadamente, en el caso de que no sea así podemos recomendar:

  • Forzar el flujo de aire por el interior de la caja, colocando un ventilador en el frontal que introduzca aire y otro en la parte trasera que extraiga el aire del interior.
  • Ubicaremos la caja del ordenador en una zona de la habitación que se encuentre a una temperatura estable.
  • Potenciaremos que sea posible la circulación de aire no colocando nunca la caja en un armario cerrado que provoque que el aire que introducimos en la caja sea el mismo que estamos sacando del interior.
  • No poner nunca el ordenador directamente al sol.
  • A la hora de montar los discos en el interior de la caja procurar no colocar dos en alojamientos contiguos sin dejar espacio entre ellos porque no permite circular bien el aire y provoca que el calor que desprende uno afecte al otro.

Para protegernos frente a las incidencias eléctricas podemos tomar las siguientes medidas:

  • Colocar dispositivos protectores contra sobre tensiones en la toma de alimentación de nuestros equipos.
  • Mejor medida sería disponer de un Sistema de Alimentación Ininterrumpida (S.A.I.) que permitirá, además de limitar la tensión disponer de unos minutos para apagar nuestro equipo adecuadamente en caso que se produzca un apagón de larga duración en nuestro edificio.
  • En caso que no vayamos a utilizar nuestro equipo por largo tiempo o cuando se prevea que se vayan a producir tormentas eléctricas desenchufar el cable de alimentación de la toma de red, no siendo suficiente apagar el equipo.

Artículo original

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